martes, 9 de octubre de 2012

Macondo y Yoknapatawpha


Henrique Lazo

La primera vez que lo vi, fue en La Habana durante el Festival de Cine Latinoamericano. El escritor conversaba con unos jóvenes, de lo mas animado, y me le acerqué para musitarle al oído que su mejor libro era “Amor en Tiempos del Cólera”, y no, “Cien años de Soledad”.

Sonrió complacido y lo confirmó. “Es que lo escribí a mis anchas y en la ciudad que mas me gusta en la vida: Cartagena de Indias”.

En “Cien años de Soledad” es todavía un escritor ansioso. En “Amor en Tiempos del Cólera”, ya es el portador de un premio Nobel de Literatura. Trabaja tranquilo, sosegado, no tiene nada que demostrar, solo escribe.

La noticia de un nuevo libro de García Márquez tiene el apetito literario alborotado. Recordamos la relación tutelar que tuvo William Faulkner, en la vida y en la obra, de García Márquez.

William Faulkner, escritor norteamericano, resulta lectura obligada entre los conocedores del oficio. Pequeño en estatura pero un gigante en el reino de la literatura norteamericana, guarda extraordinarias analogías con el escritor de la “Crónica de una muerte anunciada”.

William Faulkner, es la historia de un joven que no se graduó en la escuela secundaria y nunca recibió un grado de la universidad. Nacido en un pueblo pequeño, en el estado más pobre de la nación y proveniente de una familia que estaba pasando por una inminente ruina financiera.

Escribe, durante la Gran Depresión estadounidense, una serie de novelas como “As I Lay Dying”, “Luz de Agosto”, y “Absalom, considerada hoy entre las mejores novelas de todas las épocas escritas por un norteamericano.

Las coincidencias no terminan allí. Los dos nacieron en pequeñas ciudades. García Márquez en Aracataca, un pueblo del Caribe al norte de Colombia, y Faulkner en New Albany, una villa igualmente modesta, al sur de los Estados Unidos.

Sus abuelos fueron militares e influyentes en sus vidas. William Clark Faulkner, abuelo del escritor norteamericano -el “Viejo Coronel”-, murió en las calles de Ripley, Mississippi, en un duelo con su socio financiero.

El Coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía, abuelo del colombiano, fue un Liberal veterano de la “Guerra de los Mil Días”.

Ganadores del premio Nóbel de literatura y excelentes periodistas -Faulkner obtuvo el Pulitzer-, convirtieron a sus ríos: el Magdalena de García Márquez y el Mississippi de Faulkner, en protagonistas de pueblos imaginarios como: Macondo y Yoknapatawpha-, que sus lectores transformaron en pueblos reales y universales.


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