viernes, 14 de septiembre de 2012
CAMBALACHE
jueves, 13 de septiembre de 2012
Bolívar soy yo
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Golpe a golpe
Henrique Lazo
Están frescas las imágenes cuando un militar con sombrero de tres picos irrumpió en el senado español -pistola en mano- para conminar a los parlamentarios a entregar “el poder” y disparando al aire, ocasionando un sincronismo impecable de terror en las reacciones de los asistentes.
Entonces, un parlamentario, -quizás el de mas edad- no obedeció el llamado irracional del insurgente y le recordó: “salga inmediato de aquí, usted es un fantasma, una muestra grotesca de un pasado superado, baje el arma, no sea ridículo, despierte y vuelva a su siglo”.
“Golpe a golpe, verso a verso”, original de Antonio Machado y perpetuado musicalmente por Joan Manuel Serrat, es el canto al golpe cotidiano y perseverante martilleo de la herramienta creadora de la sociedad que se quiere mejorar y no destruir.
El verso, es la trinchera de Antonio Machado, la sinfonía del músico, el lienzo del pintor, la palabra que representa al que prefiere entrenar sus dedos afinando una guitarra en contraposición del que prefiere destinar sus dedos al primitivo acto de disparar contra su semejante.
Cuando entendamos -una vez por todas- que al poder solamente puede llegarse por la vía democrática, cuando erradiquemos la palabra -golpe- en su acepción política, habremos dado un gran paso en el único proceso, el de la paz, el de la convivencia.
Las reglas de juego claras, el respeto a las instituciones que son los pilares de las relaciones humanas. Educación y no adoctrinamiento, que es sectario y excluyente. Regirnos por las letras y no por las balas.
Recurriendo al escritor Heberto Padilla: “General, yo no puedo destruir sus flotas ni sus tanques, ni se que tiempo durará esta guerra, pero cada noche algunas de sus órdenes muere sin ser cumplida y queda invicta algunas de mis canciones”.
miércoles, 23 de mayo de 2012
Compromiso
Henrique Lazo
En el mundo digital que rige la informática, un código, una sucesión de encendidos y apagados no tienen significado hasta que el destinatario, con todo lo necesario, le da el color y le pone la música. El emisor pone los signos y el receptor es el que les da sentido.
Idénticas palabras, tienen efectos disímiles dependiendo de el escenario en donde se emplean. El mismo chiste puede causar una risa descontrolada en un ambiente favorable, y en la sala de enfrente, molestia e indignación. El orden de los factores no altera el producto, el público, si.
Durante casi todo el Siglo XX, el modelo de comunicación se mantuvo estable hasta que el profesor canadiense Marshall McLuhan nos develó que “el medio es el mensaje”. Lo que modela la sociedad es la naturaleza del medio, no su contenido.
Lo importante no es lo que dice la televisión sino tenerla en el hogar. En los países democráticos hay gente que no escucha radio, ni ve televisión o lee la prensa, pero saben que están ahí y se morirían de tristeza si no existieran.
En una convención reciente de un mega circuito de estaciones de radio, analizan y fortalecen los mecanismos que les han permitido alcanzar un éxito sostenido. Un ejemplo, sirve para ilustrar en gran parte la razón de sus logros: el compromiso de su personal con la audiencia.
El mismo anuncio, publicado en dos revistas de diferente perfil, arroja resultados distintos en los consumidores. Los que vieron el anuncio en la revista juvenil asocian el producto con la actualidad. Los que lo observaron en la revista de corte adulto le atribuyen características conservadoras.
Una vez que el ser humano transforma una facultad física o síquica en una herramienta de comunicación es muy difícil prescindir de ella. En Nueva York, una tarjeta de crédito vigente equivale a tener una linterna con pilas en la jungla que rodea al Río Caura.
Los medios de comunicación son extensiones de las capacidades de todos los seres humanos y no de una parte de la humanidad, por eso deben ser libres.
martes, 22 de mayo de 2012
Dios y violencia
Henrique Lazo
La periodista que conduce el programa de noticias no puede ocultar su indignación. La masacre del Tecnológico de Virginia, que deja un saldo de 32 muertos, acapara la pantalla. El autor, un surcoreano de 23 años, se suicidó luego de matar a sus compañeros de universidad.
La conductora del matutino, al igual que los millones de televidentes, no entiende como las autoridades a las que le compete el caso de un estudiante desequilibrado con antecedentes perturbadores, no hayan tomado las precauciones del caso. Con una mezcla de impotencia y rabia, concluye diciendo que este asesino, por cultura o por naturaleza, hubiera sido una notoriedad en Hollywood.
El cine, considerado como la gran asamblea del siglo veinte, es ideal para confirmar esta hipótesis. Dos temas sirven para redondear la idea: Dios y la violencia. La representación del Diseñador Inteligente ha sido confusa hasta ir desapareciendo. Comenzó con la alusión de un señor de barba larga con una voz gruesa que hablaba entre nubes y que se desvaneció con la llegada del hombre a la luna. Solamente quedó la voz para ilustrar el mas allá. A partir de los noventa se utiliza también una voz femenina.
En contraste, el medio cinematográfico siempre ha representado la violencia. Desde “El Nacimiento de una Nación” de Griffith, hasta la “Pandilla Salvaje” de Sam Peckinpah, en la que comienza la gratuidad, la recreación en la crueldad y una estética de la violencia por la violencia.
En la década de los 30, en el cine sobre gángsters, los jóvenes hacen de la barbarie una forma válida de vida. El western, es la crónica de una época en la que unas gentes hicieron uso y abuso de la violencia para sobrevivir: La ley del más fuerte.
La segunda enmienda que institucionaliza la tenencia de armas en los Estados Unidos cuenta con recursos para el cabildeo exponencialmente superiores a las organizaciones que luchan por la regulación del uso de las mismas.
En la televisión entrevistan a una mujer que pasea un niño en un coche que habla a cámara y sentencia que en su país se necesitan 21 años para tomar una cerveza y solo 18 años para comprar una arma.
miércoles, 16 de mayo de 2012
Derecho al Lujo
Henrique Lazo
En una universidad de Japón, la búsqueda fanática de la excelencia produce la tragedia del Hara-Kiri. En una universidad, “al sur del Caribe”, la pérdida de esa búsqueda deviene en mediocridad.
El profesor coloca en la pared las calificaciones finales correspondientes al año escolar. Los estudiantes se aproximan a ver sus calificaciones. El espectro es de cero a veinte. Un estudiante sentencia: “Diez es nota, lo demás es lujo”. Cuando se habla de excelencia no hay gangas. En Japón hay un dicho popular que reza: “Nada es mas caro que algo que se da gratis”.
La calidad del trabajo es una definición que no deja de ser tema de discusión, sobre todo, si tomamos en cuenta el precepto laboral que manifiesta “igual trabajo igual remuneración”. El arte, generalmente, trastoca los dogmas. El costo de pintar un edificio por cincuenta personas durante una semana, equivale, mas o menos, al valor de un cuadro pequeño de Jacobo Borges o una escultura mínima de Botero.
En el Cine se presenta constantemente una situación que también ilustra el tema. Cada vez que un director hace una toma, un grupo numeroso de personas entre artistas y técnicos se voltean hacia el director para escuchar su juicio. Puede ser mala, regular, buena, muy buena o excelente. No hay otra clasificación.
De su respuesta depende que se haga otra toma con las correcciones pertinentes o que deje así, se imprima y se pase a la siguiente escena. No hay vuelta atrás.
En una filmación que se realiza en un desierto de la Península de Paraguaná observamos que luego de finalizada la toma, en la que intervienen cien “extras” el director se dirige al camarógrafo y le pregunta: ¿Cómo quedó? El camarógrafo, mientras tranca el trípode de la cámara, contesta tranquilamente… “bien”.
El director demanda, extrañado: “Bien”… así nada mas?”
Estamos en el medio de un desierto, toda la noche sin dormir para esperar la luz suave del amanecer, usando una carro de época que fue trasladado en ‘trailer’ cuatrocientos kilómetros, elenco de primera y mas de 100 personas en escena, un teleobjetivo de 1000mm y una cámara de alta velocidad, y tu me dices, así no mas… “está bien”.
“Bien” es como sacar 10. Una película construida con tomas de “10”, terminará siendo una película de 10. Se perdió el esfuerzo.
El camarógrafo medita, mientras recorre decenas de miradas y la del director que espera su juicio.
¿Y entonces?
El camarógrafo corrige: “está Excelente”.
Wrap it up!
martes, 15 de mayo de 2012
Casting
Henrique Lazo
En la pared de una casa se lee "casting". Una flecha indica donde está la acción. Un grupo de jóvenes de ambos sexos conforman una fila. De un vehículo descienden dos muchachas, una de ellas, luce desmedidamente voluptuosa: falda pegada, corta y para colmo roja. El pelo negro, y una mirada tan sensual, que el taxista, todavía con los ojos agradecidos, susurra tembloroso: "lo que usted quiera darme señorita".
Es en los partidos políticos es donde se confeccionan los candidatos que componen nuestra distinguida clase política. Muchas veces estos aspirantes no son seleccionados por su capacidad y competencia en las distintas áreas solicitadas, sino por su sumisión a eso que tristemente denominan "los intereses del país político".
jueves, 3 de mayo de 2012
Uslar y Chávez
Henrique Lazo
Asociar dos venezolanos de diferentes épocas y de entornos disímiles, es lo que podríamos llamar un sincretismo social. Juan Uslar Pietri, historiador y diplomático –ya desaparecido- y Hugo Chávez Frías, militar y actual Presidente de Venezuela, se unieron virtualmente una mañana de diciembre en los estudios de Televén durante una entrevista que le realizó Carlos Fernández al entonces candidato y actual mandatario.
Chávez comenta que Juan Uslar Pietri es el autor de “La Rebelión Popular de 1814” y también de "El Bravo Pueblo”. Con esos libros daba clases en la Academia Militar y un día en que le llamaron la atención se justificó diciendo “que si era Uslar Pietri, el autor de tales afirmaciones, no debía ser tan malo”.
Juan Uslar Pietri, vivió casi toda su vida lejos de Venezuela, y sin embargo, su obra, mayormente, se la dedicó a la historia de nuestro país. El “Bravo Pueblo” –Madrid 1961-, describe minuciosamente los diferentes ambientes de la Venezuela después de la Independencia. Es una novela en la que el autor logra reunir, por una circunstancia fortuita, cinco personajes desiguales que narran sus vidas, poco antes, de ser fusilados la noche del 9 de Enero de 1860 en la ciudad de Santa Inés, iluminada de fogatas amarillas, en plena Guerra Federal, y en la que vivió sus últimos momentos, Ezequiel Zamora.
La historia de la “Rebelión Popular de 1814” –París 1953- , describe el horror de Caracas, ante la llegada inminente de Boves, la Emigración a Oriente y las causas y consecuencias de la caída de la Primera República. El escritor la sintetiza en el prólogo destacando que “la rebelión popular en 1814, no fue un simple acontecimiento local, natural en la lucha, sino el suceso social de mas envergadura que registra la Historia de las Emancipación Americana”.
Carlos Fuentes, en su “Espejo Enterrado”, despertó la necesidad de comprender, cada vez mas, el término “sincretismo”. De ubicarlo e identificarlo en sus manifestaciones y escudriñar los hechos en que las mezclas de corrientes distintas tuviesen un punto de coincidencia. Festejar la magia de ser un producto mestizo de la fusión africana, indígena y europea. El resultado, es una sinfonía de la cultura iberoamericana.
A Juan Uslar Pietri no le pude pedir su opinión sobre Hugo Chávez, pues falleció el mismo año, meses antes, de las elecciones. Fue Arturo Uslar Pietri, su hermano mayor, a quien le escuché decir, días después de una visita que le hiciera el entonces candidato: “si se percibe como un gerente, le puede hacer mucho bien al país, si se percibe como un iluminado, mucho daño”.
jueves, 5 de abril de 2012
El canal del Medio
Henrique Lazo
Para el músico, es imposible olvidar que en 1985, Sting, cantante, compositor y fundador del grupo Police y abanderado en apoyar a grupos indígenas del Amazonas, compuso una canción que podría ser algo asi como el ultimo grito de paz antes de que el muro de Berlín y con él la dictadura comunista, pasaran a la historia.
La canción “Russians” era un llamado a los rusos para buscar una solución o una alternativa entre las dos corrientes extremas de ese momento. Sting, le pone letra a una bella melodía de Sergey Prokofiev y exhorta a comprender que independientemente de las ideologías, está la biología y ante una inminente conflagración mundial, espera que los rusos también quieran a sus hijos.
El escritor del grupo, cita a Carlos Fuentes: ”el llamado socialismo real, que no era ni socialismo, ni real, sino la fachada totalitaria y dogmática de una economía sin libertad ni eficacia, murió al caer el muro de Berlín en 1989.
En su lugar, otro dogma, el de la libertad irrestricta del mercado, fue puesto en práctica por los Gobiernos de Ronald Reagan en EE UU y Margaret Thatcher en la Gran Bretaña. Supuestamente abandonadas a la mano divina del mercado, las fuerzas económicas, concentradas en la cúspide, poco a poco irían goteando sus beneficios hacia las mayorías. Tampoco sucedió así”.
Para el recién graduado de Ingeniero, entre trabajar en la administración pública o empezar una carrera profesional en una empresa ya existente, la tercera vía es crear su propia empresa en la Internet.
Para el estudioso de la cultura china, cuando una persona lanza -6 veces- las 3 monedas con las que se explora el “I Ching” o “Libro del Cambio”, para tomar una decisión importante y obtiene un resultado de 3 caras o 3 sellos; ésta no se considera una lectura estable, duradera. Por el contrario, es con dos sellos y una cara, o dos caras y un sello, cuando, el oráculo de 64 hexagramas, acepta una lectura permanente; en otras palabras, sin oposición, el pensamiento o la idea, no se sustenta.
Me imagino y deseo, que eso, que se ha denominado la “Tercera Vía”, además de la conocida acepción socioeconómica propuesta al mundo por Anthony Giddens, sea una esperanza, una respuesta a dos posiciones radicales que en el fondo solo tratan de conciliar la misma oferta: libertad e igualdad.
lunes, 2 de abril de 2012
Rebelión en la granja
Henrique Lazo
En la década de los años cincuenta, en Caracas, los largometrajes de dibujos animados producidos por Walt Disney se estrenan en el antiguo Cine Lido. “La Bella Durmiente”, “Blancanieves”, “Fantasía” o “Peter Pan”. Cada nueva película, para los niños, es un acontecimiento.
Para los mas adultos, James Dean acapara la escena. Un año, apenas, dura la carrera cinematográfica del actor. Tres películas lo inmortalizan. “Al Este del Paraíso” –de Elia Kazan- , “Rebelde Sin Causa” –con Natalie Wood- y “Gigante” –junto a Liz Taylor y Rock Hudson. Las tres componen un paradigma del buen cine norteamericano: comercial, con calidad y contenido. En esa misma época, en Venezuela está instalado un gobierno militar y en los EEUU aparece el Rock & Roll.
En 1955, en el Teatro Río, en Sabana Grande, se estrena “Rebelión en la Granja” (Animal Farm), el primer largometraje de dibujos animados producido por la Gran Bretaña. Basada en la obra homónima de George Orwell, quien, a su vez, realizó el guión para los esposos John Halas Y Joyce Batchelor, productores y animadores del filme. A diferencia de las obras de Disney, “Rebelión en La Granja”, es una película dura, demasiado fuerte para los niños, -y como es en dibujos animados- poco atrayente para los adultos.
George Orwell, (1903-1950) escritor inglés, nacido en India y autor de numerosas obras, entre ellas,“1984”, fue en su tiempo –y lo es actualmente- el dolor de cabeza de todos los que soportan el totalitarismo como una concepción política. “Animal Farm”, 60 años después de su primera edición (1945), aún continúa prohibida en países operados por dictaduras.
Tanto en la película como en la novela, los personajes –representados por animales- satirizan la oferta de la extinta Rusia Socialista, que manifiesta un sistema de igualdades, y no es otra cosa, que otra dictadura feroz –disfrazada-, “en nombre de la clase obrera”.
En la obra se aprecia a Marx, Lenin, Trotsky y Stalin –interpretados por cochinos- en situaciones exactas a la vida real. Relata Orwell: "Rebelarse contra un gobierno dictatorial, es un derecho de las Fuerzas Armadas; rebelarse en contra de un sistema democrático, es un delito".
Aquel sábado por la tarde, de 1955, en el Cine Río, no estaban la “La Dama y El Vagabundo”. En su lugar, estaba la “Granja”, con animales transformados en hombres: explotando al hombre -en nombre del hombre-. George Orwell, se equivocó con el final en “Animal Farm”, respecto a la muerte del comunismo. En la vida real, a el Comunismo no lo derrotó ningún ejército; fracasó.
sábado, 31 de marzo de 2012
El Caribe, frontera imperial
Henrique Lazo
Reconozco que, si no es por la muchacha que entra en la librería, no hubiera conocido ese local. La tienda es pequeña y queda en la planta baja de un edificio de oficinas. Se especializa en libros de salud, autoestima y “Best Sellers”. Sin embargo, sobresale –en costo y contenido- “Desde Cristóbal Colón Hasta Fidel Castro”, firmado por Juan Bosch y publicado por una excelente editorial española. El siglo XX cumple 70 años y Jimmy Hendrix nos deja la música del futuro.
Mientras hojeo intermitentemente y hablo con la joven, -que resulta ser dueña del pequeño local- la fascinación es por partida doble. En mis manos, un libro me sumerge maravillado ante la historia desconocida, y cerca, -no menos tentador- está ella, atractiva e inteligente, pero que incomprensiblemente, desde aquel día, no volví a ver nunca mas. El libro lo conservo como una referencia obligada para entender que pasó en los últimos cinco siglos en el Caribe, frontera imperial.
Juan Bosch, político y escritor, nacido en Santo Domingo, es, junto al colombiano Germán Arciniegas, –“Biografia del Caribe”- de los pocos historiadores, que uno encuentra, que se han dedicado a contar lo que ocurrió en el Caribe.
Hechos, a veces “increíbles”, llamados así por los autores, llenan las paginas de infinitas aventuras que han ocurrido por estas tierras después de que a Colón se le ocurriera encontrarlas.
Juan Bosch escribió “Desde Cristóbal Colón Hasta Fidel Castro”, en Benidorm, España, a finales de los años sesenta. Comencé a leerlo en 1971 y dediqué varios años a investigar un hecho insólito descrito en el libro que narra la historia de un aventurero norteamericano, que llegó a ser presidente -y a restablecer la esclavitud- en un país latinoamericano: Nicaragua, en 1856.
William Walker, “el último filibustero”, provocó la ira de los países centroamericanos que le hicieron la guerra, y finalmente, fue apresado por los ingleses y ejecutado en Honduras en 1860.
En los años ochenta, gracias a la gentileza del músico Wilfrido Vargas, tuve la grata experiencia de conocer a Juan Bosch, en República Dominicana. En aquella ocasión le manifesté mi agradecimiento por su dedicación a la historia de la región, y en especial, su amor y su admiración, por esa parte del Caribe que nos da el gentilicio: Venezuela.
viernes, 30 de marzo de 2012
Renny Ottolina Y Gurdjieff
Henrique Lazo
La probabilidad de un conflicto bélico mundial, a corto plazo, genera una sensación tan desagradable, que uno duda si “la razón” pertenece al dominio de los animales y no a el de los hombres. Aceptar que el ser humano prefiere mantener un submarino nuclear en vez de alimentar 300.000 niños, es –verdaderamente- frustrante. Denominar santa a una actividad tan espantosa como la guerra, inconcebible.
Fue a comienzos de los años setenta, con la guerra de Viet-Nam, cuando la necesidad de explicarme -¿Que es Dios? y ¿Que es la Humanidad?- se apoderó de mis sentidos. La búsqueda de tales respuestas se hizo necesaria y fueron no pocos los personajes que abordé con tales preguntas, uno de esos personajes, fue Renny Ottolina.
Me desempeñaba, en ese entonces, como reportero de La Cadena Capriles y estaba en los estudios de Radio Caracas Televisión haciendo una entrevista. El estudio principal del canal estaba vacío y silencioso, Era la hora “de comida”. Renny se encontraba tocando el piano suavecito.
Me aproximé con el pretexto de hacerle unas preguntas para un reportaje de “La Cadena”. Detuvo sus manos, levantó la vista, tomó un sándwich que estaba en una mesita cercana y mientras devoraba -lo que imagino- era su almuerzo, me señaló un libro que estaba sobre el piano. Me acerqué y leí: “Fragmentos de Una Enseñanza Desconocida”, P.D.Ouspensky.
Horas mas tarde, en una librería, conseguí un ejemplar. Durante dos meses, me dediqué a escudriñarlo y a disfrutar su lectura. En aquellos tiempos de “tanta locura a la vez”, resultó un gran alivio.
Ouspensky era un periodista ruso que en 1914, a punto de estallar la primera Guerra Mundial y en busca de “lo milagroso” conoce en Moscú a un pensador extraordinario llamado: G. I. Gurdjieff. Se convierte en su alumno y gracias a su pluma podemos disfrutar de sus enseñanzas. Gurgjieff, al igual que Sócrates, no era muy aficionado a escribir.
“La guerra es el resultado de la esclavitud en que vivimos los hombres, y la causa de esa esclavitud, es la ignorancia –y sobre todo- la ignorancia de si mismo. La humanidad es, como las plantas, los animales o los manantiales, forma parte de la capa orgánica que cubre el Planeta Tierra”.
La incertidumbre vuelve a ganar terreno en el mundo de las ideas. Los hombres se alistan para exterminarse unos a otros. Para los motivos siempre habrá justificación. Aquella tarde, al concluir el libro, comprendí que “una máquina loca no puede predecir su futuro, un Hombre -con voluntad- si”.
lunes, 12 de marzo de 2012
El proceso según Cabrujas
Fue en la Colina Creativa, una especie de santuario comunicacional, inventado por Jimmy Teale, donde pude conversar y compartir experiencias inolvidables con ese venezolano insustituible que conocemos como José Ignacio Cabrujas. Actor, dramaturgo, escritor de telenovelas -que cambiaron la manera de hablar del venezolano- fue también un articulista de excepción.
Vigentes están todavía sus reflexiones que tenían la mágica particularidad de mezclar el acontecer político con el espectáculo, el deporte, las artes culinarias, el humor y una vasta cultura de biblioteca y carretera que lo convirtieron en la lectura semanal obligada o en el ingenio al servicio de la sociedad.
El primero de estos encuentros fue durante un ciclo de conferencias en las que el dramaturgo emprendió, según sus propias palabras, la irresponsable tarea de transitar la historia del teatro en cuatro conversaciones de dos horas cada una.
Cada jueves, la audiencia congregada alrededor del autor de “Acto Cultural”, y usando como pretexto la peregrinación del género, se introspectaba. Cada ejemplo, cada anécdota o referencia histórica, no eran más que una coartada para llegar al final de la historia: nuestro país, “El país según Cabrujas”.
El Teatro es una actividad que realizan algunos hombres y mujeres, con menor o mayor impacto en la vida, pero la teatralidad es una condición humana de la cual no escapa ningún ser viviente. Desde la primera máscara, hasta las actuales, la historia del teatro no escapa del objetivo de reconstruir la figura humana a través del tiempo.
Cuando uno se pasea por la historia de la disciplina, no hace otra cosa que reconstruir al autor: el ser humano. “La palabra, que es la piedra del teatro, puesto que es el instrumento del teatro, no existe por sí misma, depende de quien la dice, de cómo la dice y en qué momento de la historia, y no se puede desligar de quien la dice”.