viernes, 19 de agosto de 2011

La risa es sueño

Henrique Lazo

Resulta contradictorio que siendo el humor una característica exclusiva de la especie humana, existan pocos estudios acerca del axioma.

Sin embargo, si uno busca despiadadamente entre los pensadores, encuentra que figuras de la talla del psicólogo Sigmund Freud y el filósofo Henri Bergson han dedicado ciertamente mas de una cuartilla para dilucidar o aproximarse a una explicación aceptable del fenómeno.

Freud dice que detrás de toda broma hay siempre una verdad. Y es que cuando reconocemos la realidad podemos reírnos de ella.

La risa es posible si logramos ponernos en el lugar del otro. Aunque ese otro seamos nosotros mismos, vernos desde otra perspectiva, nos hace reconocernos si somos capaces de abandonar por un momento el lugar del ego.

Para Bergson, fuera de lo propiamente humano, no existe nada cómico. Explica que cuando reímos al ver un animal, es debido a que sorprendemos en él una actitud o expresión humana.

Y los objetos que nos hacen reír, no es debido por el material de que están hecho, sino por la forma que los hombres le dieron, es decir, esta asociado al hombre, no al material que es un producto regular.

Freud hace una comparación del sueño con la técnica del chiste. En ambos se sufre una condensación y abreviación. Unas veces el sueño crea formaciones mixtas de palabras que luego podemos descomponer en el análisis; y otras, imágenes que coinciden por completo con una persona o un objeto determinados.

Ambos hallan en lo inconsciente las condiciones de su génesis. Para muestra sobra un botón:

Un señor que nació en Australia y tiene varios años viviendo en otro país decide hacerse ciudadano de dicha nación. Después de los trámites de rigor y los martirios de rutina, le entregan su cédula de identidad que dice que su nacionalidad es Austriaca.

El señor se dirige a la señorita y le señala que nació en Australia. La joven le dice que espere un momento que lo va a reportar. Al rato regresa muy sonriente y le dice al caballero, "no se preocupe señor, se puede decir de las dos maneras".

miércoles, 17 de agosto de 2011

Crimen autobiográfico (II)

Henrique Lazo

Si hay algún país que conoce lo que es una dictadura ése es Polonia. El comunismo y el fascismo hicieron de la suyas en la tierra de Chopin. Ocupada y desmembrada por los nazis en 1939. Sometida por los soviéticos hasta 1980 en que el país recobró la democracia. Los polacos aprendieron que las dictaduras son iguales y los prefijos diferentes no alteran el producto final.

Los verdaderos héroes como Nelson Mandela no cobran recompensa y el río de la historia se encarga de encontrarles un puerto seguro. Los déspotas empiezan abogando por los derechos de los demás y terminan esclavizándolos por la misma razón que los defendieron. El cuento lo echan los vencedores hasta que a nadie le importa. “Cualquier verdad es mejor que una duda indefinida”.

En 1939, Alemania invadió Polonia. Dos días después, el Reino Unido y Francia le declararon la guerra al país agresor y comenzó en Europa la Segunda Guerra Mundial. El 17 de septiembre la Unión Soviética ocupa Polonia. Los ejércitos nazis y comunistas no se atacaron entre sí, y se la repartieron, como habían acordado en una cláusula secreta.

David Grann, escritor del diario New Yorker, es el autor del libro “El diablo y Sherlock Holmes”. Estructurado con 12 narraciones verdaderas sobre crímenes, locuras y obsesiones corroboran la máxima de Arthur Conan Doyle que asegura que la realidad es infinitamente mas extraña que cualquier relato inventado.

Una de las historias es sobre el crimen atribuido a Kristyan Bala, un escritor polaco de poca monta, que luego de una investigación ejecutada por un detective competente, el juez lo condenó a 25 años de prisión por cometer un asesinato que luego transformó en novela. Dos crímenes: uno social y otro literario.

El libro “Amok” tuvo poca aceptación. El éxito consistió en que su misma obra se convirtió en una de las pruebas que finalmente demostraron que no era un escritor que había escrito un libro sobre un crimen, sino un asesino que escribió un libro que pretendió ser novela y se convirtió en autobiografía.

Crimen autobiográfico ( I)

Henrique Lazo

Lo que parecía una noticia de esas que protagonizan las portadas de los diarios como reina por un día, se convirtió, semanas después, en la sentencia del polaco Krystian Bala a 25 años de cárcel. El escritor -por llamar así a alguien, que consignó en forma de novela su propia tragedia- salió airoso en la ficción de su libro pero no en la realidad; ésta, fue mas justa. Realidad y ficción se sustentan mutuamente. El arte reproduce la realidad y la realidad rivaliza con el arte y a veces es difícil diferenciar entre uno y otro.

A diferencia de los miembros del jurado de O.J.Simpson, que fueron los únicos que lo consideraron inocente de haber asesinado a su esposa; en este caso, el juez consideró las evidencias y el patético autor de “Amok” pasó de ser un hombre normal del mundo libre, al mundo totalitario, donde se está preso o se es carcelero.

La magnificación que frecuentemente hacen los medios de algunos asesinos alimenta la disyuntiva de si es la gente la que se interesa en estas historias o son los medios los que registran estas tragedias porque al público le gusta. ¿Son los medios de comunicación los que modelan la sociedad o son los medios un producto de la civilización que los origina? Eterno dilema. Dando y dando.

Estos personajes -por citar algunos-, exaltados por la popularidad, son de larga data. Jack -“el destripador de Londres”-; Caryl Chessman, “el asesino de la luz roja”, ejecutado en la cámara de gas de la prisión de San Quintín; Charles Manson, que cumple cadena perpetua por la muerte de Sharon Tate; y David Chapman, en prisión igualmente, por matar a John Lennon, son motivos de libros, películas y hasta canciones.

En Hollywood, el contenido hace tiempo que está muy por debajo de “la forma”. La mayoría de los largometrajes producidos en el oeste norteamericano se realizan con los mas avanzados recursos de la tecnología pero los relatos se repiten. De allí, que se recurra a las historias mas insólitas para hacer películas que, al parecer, lejos de colaborar con la sociedad que las emite, fomentan conductas que a la larga son una fábrica de monstruos sociales.

jueves, 4 de agosto de 2011

Al Contado

Henrique lazo

Entre las acciones mas absurdas que puede hacer un gobierno, en nombre del pueblo que lo sustenta, es la compra de armamento. Si los usan, significa que muchas familias se quedarán sin alguno de sus seres queridos. Si no los usan, habrán invertido recursos que podrían haberse usado en cosas más edificantes que matar muchachos para justificar cualquier infamia.

Diez años y 83 millones de dólares dedicó la Organización Mundial de la salud para eliminar la viruela. Esa cantidad, es el costo de un bombardero estratégico moderno. El precio de un submarino con proyectiles nucleares es equivalente a tres veces el presupuesto que se necesita para erradicar el paludismo en el mundo.

Los gastos militares son, de todos los gastos públicos, los que menos empleo y actividad económica producen. Mil millones de dólares en gastos militares crean 76.000 empleos y la misma suma invertida en programas sociales genera 100.000.

Los recursos empleados en la investigación médica constituyen una quinta parte de los dedicados a la investigación y el desarrollo militar. El promedio de gastos militares mundiales es cerca de un millón de dólares por minuto.

Alrededor del 25% del personal científico mundial se dedica a actividades relacionadas con asuntos militares. El consumo militar mundial de hidrocarburos líquidos es el doble del consumo anual de toda África y aproximadamente al 3,5% del consumo mundial.

Las armas nucleares estratégicas acumuladas en los arsenales del mundo son suficientes para destruir varias veces nuestro planeta. Su potencia combinada es de más de un millón de veces superior a la de la bomba que destruyó a Hiroshima en 1945.

El tráfico de armas es el segundo negocio ilícito después del de las drogas, pero el negocio de las armas sigue siendo el más rentable del mundo. Los focos de guerra en distintas partes del globo están haciendo pasar por uno de sus mejores momentos al comercio internacional de armas.

El mercado ilegal de armas livianas, que alimenta guerras y crímenes, mueve más de 1000 millones de dólares y causa 1.000 muertes al día. El que habla de guerra, habla de negocio. 250.000 años habitando este planeta no han sido suficientes, el cerebro humano continúa siendo el arma más letal.

miércoles, 27 de julio de 2011

Cuenta que cuenta

Henrique Lazo

El miedo a los avances tecnológicos es tan antiguo como eso que hemos acordado en llamar cultura occidental. Durante la reinauguración de la Biblioteca de Alejandría en El Cairo, cerrada por la irracionalidad y la desidia desde hace más de dos mil años, el semiólogo y escritor Humberto Eco habló sobre los libros y la memoria.

Cuenta que Platón cuenta que Hermes, el supuesto inventor de la escritura, le presentó su descubrimiento al faraón Thamus y recibió muchos elogios porque esa técnica desconocida les permitiría a los seres humanos recordar lo que de otro modo habrían olvidado.

Thamus no estaba del todo contento. El faraón pensaba que la memoria era un gran don que vivía gracias al entrenamiento continuo. Con la invención de la escritura, las personas ya no se verían obligadas a ejercitarla. Recordarían las cosas pero no por un esfuerzo interno sino por un dispositivo exterior.

Para el autor de “El nombre de la Rosa”, los libros siguen siendo los mejores compañeros de naufragio. Para la humanidad, los libros son esa clase de instrumentos que, una vez inventados, no pueden ser mejorados, simplemente porque son buenos. Como el martillo, el cuchillo, la cuchara o la tijera.

Es importante enterarse de los hechos por los historiadores, pero los sucesos contados por los contemporáneos de los protagonistas son insustituibles para entender el contexto emocional del momento en que ocurrieron. La historia de la historia, es a veces fría y se conforma con narrar los acontecimientos como si de una receta de cocina se tratara. La veracidad depende de los ingredientes.

Ni hablar de los historiadores que relatan de acuerdo al patrocinante. Un día es así y al otro día los motivos cambian y los hechos abominables aparecen justificados y gloriosos. Los personajes se descaracterizan y se van convirtiendo en unas especies de villanos incapaces de hacer algo medianamente coherente y los héroes son arcángeles inmaculados que no vuelan de milagro.

Palabras que han sido dichas en determinadas situaciones se desconceptualizan y se utilizan al menor descuido para justificar actos que al correr de los años recobran inexorablemente su verdadero significado. Es el viaje ineludible hacia la verdad. No hay misiles ni comandos armados que puedan desviar por mucho tiempo el cauce de los ríos.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Nacido Digital

Henrique Lazo

La verdadera revolución ya comenzó. Por primera vez en la historia de la humanidad, los adultos le preguntan a los niños ¿qué es lo que hay que hacer? Los mayores se convierten en alumnos de los menores. Para los pequeños, su pasado, es el futuro de los grandes.

En 1981, Elizabeth Carr, el primer bebé de probeta, causó miles de discusiones entre líderes religiosos, etnicistas y físicos. Hoy en día, se calcula, hay alrededor del mundo, un millón de seres humanos que deben su nacimiento a una fertilización “in Vitro”.

Desde la aparición de los primeros relojes digitales, que marcaban las horas, los minutos y los segundos numéricamente; y las agendas electrónicas, que hacían parecer a las de papel como reliquias nostálgicas, una especie de vértigo se produce cuando no podemos adaptarnos rápidamente a las nuevas tecnologías.

Es la misma sensación, al no poder desentrañar y mucho menos consumar el nuevo lenguaje, la que nos hace sentirnos analfabeta frente un cajero electrónico. La electrónica desdibujó a Carlos Marx. La plusvalía que genera un obrero de una central hidroeléctrica cuando oprime un botón o baja una palanca, es incalculable.

Como en el cuento famoso, en que un mago de alguna corte le pide a un rey que coloque un grano de arroz sobre un tablero de ajedrez y lo vaya multiplicando por dos, desde la primera a la ultima casilla.

La revista “Wired”, posiblemente el mensuario de tecnología mas importante del mundo, dedica su principal artículo a este fenómeno. Los “niños de la revolución”, los nuevos habitantes que gatearon codo a codo con los PC, que crecieron junto a la Internet, los chamos MP3, hablan:

“mientras los adultos se maravillan con el futuro digital, para nosotros ya es un hecho. Somos los conejillos de Indias de la cultura del mañana. Antiguamente cuando uno iba creciendo dejaba a un lado los juguetes infantiles. Hoy en día, nuestros herramientas se están apoderando del mundo adulto”.

Mi primer contacto con esta nueva realidad fue en 1992, durante una clase de “Photoshop”, para un grupo de adultos que quería ponerse “al día”. El instructor, un joven de 17 años explica que “hace muchos años, en 1982, Apple introduce…”. Me parece escuchar mal y pregunto: ¿1982 o 1892?

El joven continúa complacido, “es que en computación, un año equivale a diez; 1982, fue hace cien años”. Después, durante una reunión de trabajo, sobre una mesa, reposa un juguete electrónico. Un arquitecto señala, “ese juego es difícil y complicado, es para niños”.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Entre dos aguas

Henrique Lazo

La única ventaja de vivir tan lejos del colegio eran las conversaciones con los dos chóferes del autobús escolar. De resto, todo eran desventajas.

Te buscaban de primero, bien tempranito en la mañana, y eras el último en llegar a tu casa al final de la tarde. Los dos pilotos tenían la virtud de manejar con eficacia tanto el vehículo como la palabra.

El chofer de la mañana era el democrático. Vivía despotricando de la dictadura de turno y pregonaba los aromas del sistema democrático. Aquí no se puede hablar tranquilamente, cualquiera te denuncia y te detienen para ver si estás conspirando.

No hay congreso y los funcionarios, como no son elegidos por el pueblo, responden al tirano y no representan a la sociedad que les paga el sueldo. No hay libertad de prensa y no hay manera de fiscalizarlos.

El chofer de la tarde era todo lo contrario. Alababa la dictadura y expresaba emocionado que en sólo 5 años se erigieron las obras esenciales de la nación. Esto era posible porque no había intermediarios y las leyes se hacían cumplir, a la brava, pero todo el mundo andaba derechito.

Para qué servían los partidos políticos si eran todos iguales. No rendían cuentas a sus electores sino a los jerarcas de las cúpulas. Lamentaba que el gobierno no hubiera borrado cualquier vestigio de oposición cuya única finalidad era embochinchar al país.

El régimen había casi acabado con la delincuencia, las carreteras se multiplicaban por todo el país y se estaban construyendo viviendas para los más necesitados. La democracia era algo así como una fantasía griega.

Así pasaban los días. En la mañana, cuando llegaba al colegio, el chamo que se bajaba del colectivo era el más ferviente demócrata defensor de los derechos humanos y todas las libertades que el sistema democrático puede ofrecer. En la tarde, al final de la jornada, el que regresaba a la casa era un justificador de todas las ausencias civiles con tal de progresar.

La lluvia repentina del trópico refresca el atardecer. En la radio, Paco de Lucía, guitarra en mano, transforma la destreza en música extraordinaria. En la noche conciliando las desigualdades, entrando y saliendo por las puertas del sueño, un metal como el sodio y un gas tóxico como el cloro terminan formando una estructura estable y una sustancia maravillosa: la sal común.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Renny

Henrique Lazo

Definir la vida de un ser humano en una cuartilla de papel no es tarea sencilla. Explicar a Renny Ottolina en unos cuantos caracteres es un atrevimiento. Lo asumiré como tal.

El momento es ahora, y el personaje, hace algunas Semanas Santas, dejó los titulares de la vida terrenal para formar parte del acervo cultural de nuestra conciencia.

Si uno pregunta o busca información en la Red sobre Renny, se encontrará con un célebre animador de televisión que murió en un accidente de aviación en circunstancias aún no esclarecidas.

Si sigue buscando, lo mas probable es que constate que su país –al que tanto promovió y apreció- perdió prematuramente uno de sus políticos mas importantes.

Para los que tuvimos la dicha de ser sus contemporáneos, conversar con Ottolina, significaba encontrarse con el gran promotor de los valores de su tierra. Una persona que priorizaba el país nacional sobre el pais político. Locutor, Cineasta, Animador, Publicista y Político.

Renaldo José Ottolina Pinto nació en Valencia, estado Carabobo, el 11 de diciembre de 1928 y entró en la inmortalidad el 16 de marzo de 1978, cuando contaba apenas 49 años. El vuelo repentino de los pajaros en una montaña de Tanaguarena anunció la tempestad.

Se me ocurre compararlo con uno de esos programas de computación que le suministran al común de los mortales la capacidad de usar la tecnología para solucionar sus problemas diarios y para enriquecer sus vidas. Herramientas que aprueba el colectivo y que no necesitan de su imposición.

Renny fue el número uno en su especialidad, no por una campaña mercadotécnica o por una estrategia ideológica. Su puesto se lo ganó a su manera: queriendo ser un mejor ciudadano.

Muchos fueron los momentos compartidos. Algunas situaciones muy rudas, en las que su entereza para afrontarlas, quedaron grabadas en la memoria como una serigrafía.

Otros instantes de felicidad, como cuando obtuvo un reconocimiento por una de sus extraordinarias campañas institucionales para el Cine y la Televisión.

Y entre tantas frases indelebles, después de un apretón de manos, sonriente y optimista, pronunció:

“Amigo mío es el que trabaja, y bien. Hacer el trabajo con la pasión y el respeto que se merece la actividad que te permite sostener tu familia, es honrar la patria, y la patria, es del tamaño del corazón de quien la quiere”.

martes, 1 de marzo de 2011

Loro viejo

Henrique Lazo

En un aeropuerto, mientras chequean los equipajes, una de las empleadas le reclama a un pasajero -entradito en años- la intención de introducir una maleta adicional. Detrás, una persona de habla inglesa comenta: “es que no se le puede enseñar trucos nuevos a un perro viejo”. Inmediatamente, me acorde de la “traducción” en castellano y lo que varia es el animal, porque uno sabe que “loro viejo no aprende a hablar”. Descubrir que los refranes tienen su equivalente en todas las lenguas, se convirtió en una aventura cultural.

La misma necesidad de comunicar, de una manera profunda y sencilla, la encontramos en todo el mundo. África: “Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba”. Alemania: “Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas se fían de los demás”. Árabe: “La primera vez que me engañes la culpa será tuya, la segunda vez, la culpa será mía”. Brasil: “La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres”. Republica Checa: “Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar”.

China: “Nunca se pierden los años que se quita una mujer, van a parar a cualquiera de sus amigas”. Ecuador: “Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.” Escocia: “La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz”. Francia: “En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra”. Grecia: “El que nada duda, nada sabe”. India: “Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo”. Honduras: “El buen carpintero mide dos veces, corta una”.

Inglaterra: “Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a ti”. Italia: “Cuanto más se sabe, menos se asegura”. Japón, “El clavo que sobresale recibe un martillazo”. Israel: “Más vale ser pobre que estar enterrado”. Latino: “Del Oriente la luz, del Occidente la Ley”. Mexico: “La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido”. Mongolia: “El victorioso tiene muchos amigos, el vencido buenos amigos”. Ruso: “Añorar el pasado es correr tras el viento”.

Las personas de todas partes del mundo usan los proverbios y refranes para transmitir su sabiduría, sus conocimientos, sus experiencias, y sus sentimientos. Muchos proverbios y refranes, que se originaron hace miles de años, son válidos aún. Un gran número de ellos se han traducido a muchos idiomas, y por lo tanto, se han convertido en universales. “Un proverbio es el ingenio de un hombre y la sabiduría de todos los hombres”: John Russell.

lunes, 28 de febrero de 2011

El descenso del hombre

Henrique Lazo

Si alguien convalida la frase: “el ascenso del hombre” del matemático y humanista Jacob Bronowski, ése es Nelson Mandela. Sería imposible no citarlo a la hora de argumentar que el ser humano es un individuo con una inteligencia superior a sus congéneres biológicos y con la capacidad de administrar la vida sobre la Tierra.

Mandela tuvo suficientes motivos para odiar pero su naturaleza constructiva, para regocijo de la humanidad, se impuso a la opción del odio. Así como Don Quijote andaba por las praderas españolas desenrollando entuertos, Mandela nació para desmantelar el rencor, para desalentar el negocio de la guerra.

Según Bronowski, el hombre es una criatura única que se ha empeñado desde sus inicios en “ascender”. Un ascenso que lo distingue ante el resto de las especies por estar cargado de razón y emoción. El hombre ha logrado modelar su ambiente, construir su medio de vida y cambiar aquello que lo limitaba a seguir su proceso de crecimiento.

Según parece, la aventura del hombre se inició en África, en el valle del río Omo en Etiopía, cerca del lago Rodolfo. Surgió cuando los lagos africanos se comenzaron a secar y por consiguiente, la vegetación se minimizó fuertemente hasta convertirse en una sabana y la nueva dieta carnívora redimensionó el cerebro.

El encanto del arte rupestre apareció hace treinta mil años. Fue en el fondo de las cuevas donde el hombre desató su imaginación y las imágenes proyectadas en su cerebro las llevó a la piedra. La riqueza de sus facultades siempre le hizo proyectarse hacia algo más sustentable, a ese algo, que siempre está en ascenso

Cuando un ser humano siembra un árbol, ejecuta una de los actos mas edificantes de la especie. Cuando un militante de la cobardía planta una mina, que es la lotería de la muerte, nos está recordando lo peor de nosotros mismos, el descenso del hombre.

Madiba, cruzado de la libertad y de la tolerancia, reinventó el perdón. El siglo XX puede identificarse con su imagen, pintada por Picasso y musicalizada por John Lennon.

martes, 18 de enero de 2011

SERVIDUMBRE VOLUNTARIA

Henrique Lazo

Hay personas que no les gusta sacar conclusiones y prefieren que otros tomen las decisiones por ellos. Los miembros de las cúpulas de las diferentes religiones lo saben perfectamente al igual que en las alturas del poder político.

Nada mas atractivo para los líderes que esas masas maleables que se dirigen dócilmente con cualquier grito. Como aquella famosa frase de una agencia de publicidad: “permítanos pensar por usted”.

Pero una cosa, es el asesoramiento para escoger un producto en la vitrina de las compras, y otra, cuando las decisiones determinan el curso de las naciones. A la hora de conformar un consenso, las proposiciones vienen de todos lados.

José Martí, en una consideración sobre economía, señala que “el pueblo que quiera morir venda a un solo pueblo y el pueblo que quiera ser libre sea libre en negocios”.

Además del texto económico, la frase del pensador cubano, es un llamado al ejercicio de la libertad. Se es libre cuando se tiene la cultura y la intención de ejercer ese derecho. Es una sensación y una acción.

La potestad de analizar una información y de cotejarla con la mayor cantidad de fuentes posibles. El privilegio de poder decidir por convicción propia. La independencia de actuar, hablar y de pensar.

¿Por qué los individuos obedecen leyes que son injustas? Étienne de La Boétie, produjo uno de los textos fundamentales en la reflexión sobre la libertad. Su inquietud esencial era desentrañar el porqué los hombres se someten a los tiranos.

El discurso fue escrito por La Boétie cuando tenía apenas 18 años y era un estudiante de abogacía en la Universidad de Orleáns.

La posición de La Boétie, en pleno siglo XVI, es un antecedente del gesto liberador de la ilustración y del Contrato Social de Rousseau. Para La Boétie, la obediencia colectiva de la sociedad se origina en un vicio que él denomina la “servidumbre voluntaria".

Este manifiesto deslumbró a su amigo, el ensayista Michel de Montaigne, quien preservó este escrito para las futuras generaciones, como una melodía de Mozart o un poema de Shakespeare.
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viernes, 14 de enero de 2011

Jefe y empleado

Henrique Lazo

La celebración del siglo XXI, cuando a través de la pantalla chica, pudimos compartir –en vivo y en directo- con cada región del planeta, la llegada del año nuevo, fue como una especie de “saludo a la bandera”.

Desde todos los rincones de la tierra –y recordando a Marshall MacLuhan- sus habitantes celebrábamos el nuevo milenio, como si formáramos parte de una gran aldea, “la aldea global”. La imaginación se hizo realidad.

El siglo que ha terminado, ha sido -desgraciadamente- salpicado de guerras, pero nunca antes y en tan corto tiempo, la Comunicación Social había experimentado tantos inventos y, por consiguiente, tantos efectos en la civilización que los produjo.

Y así como el arte nos permitió comprender la evolución del ser humano; el Cine, el Telégrafo, la Radio, el Teléfono, el Disco, la TV, el VHS, el Celular, el DVD y la Internet, podrían, en un futuro, ser la herramienta ideal para reconstruir lo que pasó en el siglo XX.

Los medios de comunicación –en especial, la prensa- constituyen el tesoro o el utensilio incuestionable con el que cuentan las sociedades para perfeccionarse. En los Estados Unidos, la prensa es el peor enemigo del crimen organizado.

Fue el columnista de un periódico de Chicago quien le puso el sobrenombre de los “Intocables” a Elliot Ness y dos de sus miembros, cuando rehusaron recibir dinero sucio, y de paso, consignaron las evidencias que pusieron en la cárcel, al gangster, nativo de Brooklyn: Al (Alphonse) Capone.

Los periodistas nos han mostrado el mundo. Gracias a sus imágenes hemos conocido los paisajes mas bellos de la tierra. Los eventos que han conmocionado el planeta. Conciertos imborrables. Torneos deportivos desde los mas remotos parajes

La llegada del hombre a luna, resultó pequeña comparado al hecho de observar el evento –al mismo tiempo- por televisión. Nadie nos lo contó. No tuvimos que esperar el día siguiente.

En los países donde hay mas libertad de prensa, hay mas alto nivel de vida, mas cultura. La figura del Presidente de un país dista mucho de la de un jefe. El primer mandatario, como su nombre lo explica, es alguien ha quien se le ha encomendado una tarea: un servidor público.

martes, 11 de enero de 2011

El Padrino IV

Henrique lazo

No es un delirio que las obras artísticas han permitido reconstruir las peripecias de los seres humanos a través de los siglos. Lo que se presiente confuso de la historia oficial aparece verdadero -ataviado de presunta ficción- en la literatura, en el teatro, en la pintura y, desde que amaneció la era moderna, en las salas cinematográficas.

Las historias representadas en el cine han contribuido a desentrañar en las sociedades libres las telarañas comunicacionales tejidas por los regentes del poder que con todas las prerrogativas que les brinda la oportunidad de ser impunes transmutan el cristal en vidrio y los villanos se convierten en héroes. El poder desgasta a quien no lo tiene.

El cine ha sido una herramienta para tirios y troyanos. Al igual que el teatro le funcionó a los griegos para propalar sus hazañas, las películas han sido como alfombras mágicas para promover cualquier cultura que se monte en ellas. La extinta Unión Soviética y los Estados Unidos lo comprendieron desde el principio.

Nunca segundas partes habían sido buenas hasta que Francis Coppola mezcló la textura europea con la cadencia hollywoodense en el filme El Padrino II. Hasta ese momento, la intención de extender el éxito había sido infructuosa. Las novelas de Mario Puzzo convertidas en celuloide lograron algo muy dificil: conciliar la crítica con la audiencia.

El Padrino III, la última entrega de Coppola, Puzzo y Gordon Willis, es una recreación despiadada de las relaciones del Vaticano con la Cosa Nostra. Una ópera de sangre, pasión y venganza que nos muestra una civilización en la que todo puede ocurrir. Las conspiraciones mas insólitas adquieren sentido y la realidad compite con la ficción para adjudicarse la verdad.

Pareciera que el planeta ya no aguanta un Padrino IV. Los problemas que acorralan a los habitantes del siglo XXI están abrumando a los gángsters y a los dictadores. La contaminación, el calentamiento global y las armas nucleares necesitan a un protagonista mas avisado que Eliot Ness y Nelson Mandela. Ser honesto es muy peligroso.

martes, 7 de diciembre de 2010

Del 43 al 44

Henrique Lazo

Hacer un largometraje sobre un mandatario que todavía está en ejercicio, puede conducir a un halago desmedido o a una crítica inquina cuando se trata de un militante de la acera de enfrente. Este no es el caso de “W.”(2008) la película de Oliver Stone basada en la vida del ex-presidente George W. Bush.

El filme se estrenó unos meses antes de que el hijo de George Herbert Walker Bush le entregara la presidencia a Barack Obama, el primer candidato afroamericano del Partido Demócrata y el primero en ejercer el cargo presidencial.

Todo apuntaba a que Oliver Stone, laureado director de cine especializado en temas políticos, convirtiera su desconformidad declarada sobre el mandato del “junior” en una pieza desproporcionada y no fue así.

El realizador recrea a un George Bush en situaciones que lo determinan como un funcionario inepto para el demandante cargo de presidir una de las naciones mas poderosas del Planeta pero en un contexto que lo exime de culpa y de malicia.

Presenta los años mozos del protagonista y su conversión religiosa. El triunfo ante la dependencia alcohólica y sus expectativas que lo describen más como un aficionado al béisbol y a los eventos deportivos que a los avatares de la lucha política.

La relación incómoda con su padre en una especie de drama Shakesperiano en la que el actor actúa predestinado y arrastrado por las circunstancias. El reparto es extraordinario. Pero no todas las obras audiovisuales del director de “JFK” encuentran la luz al final del túnel: “Alexander”, para no ir muy lejos.

En Grecia, país en el que Alejandro Magno es una institución, no terminan de entender como Stone, escribió, produjo y dirigió una película tan desacertada en los episodios escogidos para construir la historia como en la selección de los actores para representarla.

En “W.”, Oliver Stone le muestra al mundo que en su país la libertad de expresión está vigente y que se puede cuestionar a los gobernantes sin poner la vida en peligro. Estar en el poder en los regímenes totalitarios es una fantasía pero para el resto de los habitantes es una pesadilla.

lunes, 6 de diciembre de 2010

La Cuerta Pared

Henrique Lazo

Nueva York, después del atentado y destrucción de las torres gemelas, aparentemente, no luce distinta. Una pertinaz lluvia con viento, da la bienvenida al otoño. Los precios de los artículos se mantienen constantes pero cada vez mas inaccesibles al turista latinoamericano.

Las noticias sobre un francotirador en los alrededores de Washington y el reporte del tiempo, no disminuyen el ritmo de una ciudad que destinó un parque “Strawberry Fields” a la memoria de uno de sus huéspedes mas queridos: John Lennon.

Rumbo a Soho, un taxista salvadoreño que estudia teatro y mantiene vivo su sueño trabajando como chofer de una línea de Manhattan’, explica que su país se está recuperando firmemente de una guerra que lo desangró y arruinó.

Pregunta sobre la situación política de Venezuela, y una larga pausa, le confirma su percepción. Las noticias de las cadenas de información y las novedades directas provenientes de venezolanos y latinoamericanos, no le vislumbran un panorama claro. Es el momento de romper la “cuarta pared”, sentencia.

En Annie Hall, la extraordinaria y laureada película de Woody Allen, hay una escena entre Diane Keaton y el propio Allen en una fila para comprar las entradas en la taquilla de una sala de cine.

El actor camina hacia cámara, y de la nada, trae al plató al Profesor Marshall McLuhan, para desmentir a un señor con el cual discutía. Allen le habla directamente al espectador, provocando lo que se conoce en el teatro como “romper la cuarta pared”: la que está entre el publico y el personaje; las otras son la profundidad, el largo y el ancho.

El joven taxista, ante mi extrañeza por su analogía entre las circunstancias políticas de una nación y una situación dramática, explica que en un Estado las tres paredes son: la sociedad civil, el gobierno y los medios de comunicación. La cuarta pared es el dogma, la intolerancia.

En El Salvador aprendimos que gobernar es conciliar, no reprimir. Lo fácil, lo predecible, es la confrontación. Romper la cuarta pared es conversar, negociar, ponerse de acuerdo. Nunca es tarde para detenerse ante el abismo”.

Venezuela siempre ha sido un sitio del que nadie se quiere ir. A lo largo del siglo XX, miles y miles de personas, provenientes de Europa y Latinoamérica, vieron en nuestro país un sitio para trabajar y tener familia.

Muchos jóvenes viajaron al exterior para formarse y adquirir una profesión, pero siempre, con la idea y el deseo de regresar para desarrollarse y progresar dentro de sus fronteras.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Noche Traviesa

Henrique Lazo

Así como “La Fiesta” de Joan Manuel Serrat, en la que el prohombre y el villano bailan y se dan la mano y en la que por un momento se nivelan los escalones sociales, le permite al trovador catalán representar una buena parte de los actores de la vida cotidiana La directora de cine inglesa Penny Woolcock, con su película “Mischief Night”, logra una conmovedora y entretenida comedia que trasciende las diferencias culturales entre la comunidades blancas y asiáticas de la Inglaterra contemporánea.

Mischief Night es una tradición del norte de Inglaterra, Escocia, Irlanda y algunas ciudades de los Estados Unidos. Es una versión extrema de Halloween donde a los niños se les concede la libertad de hacer travesuras en una especie de carnaval subversivo que trastoca por una noche el orden establecido y los encargados de mantenerlo son ignorados. Estos niños no solo son traviesos sino que se están volviendo destructivos. Los adultos empiezan realmente a preocuparse.

Penny Woolcock, explica que anteriormente la gente vivía junta pero en estos días las comunidades están separadas por un parque. En un lado del campo vive la comunidad blanca y en el otro lado, los paquistaníes. Los tiempos han cambiado y el ambiente se ha vuelto peligroso. Las divisiones entre la gente estaban conduciendo a un hipotético baño de sangre. Pero las cosas no podían continuar así. Los niños se preguntaron ¿por qué los blancos y los musulmanes no pueden ser amigos?

En “Mischief Night” los muchachos de ambos lados del parque se juntan causando problemas, tocando los timbres de las casas, lanzando huevos a sus ocupantes y ocasionan daños a los vehículos. La película toca temas escabrosos como el parricidio, el fundamentalismo religioso, hogares disfuncionales y la adicción a la heroína, pero tratados –insólitamente- de una manera edificante, en la que todo parece tener sentido.

El barrio donde se filmó la película, es considerado como lo mas cercano al infierno en la tierra, pero para Woolcock: “es un lugar soleado lleno de luz y risas como cualquier vecindario de gente real. “Mischief Night”, es la historia de una fantasía urbana con la cabeza en las nubes y los pies en la tierra”.

lunes, 11 de octubre de 2010

El pregón de hoy

Henrique Lazo

A diferencia de la guerra que solo trae desgracia a los vencidos y a los vencedores; la música -que es algo mucho mas serio- trae alegría a los corazones; con la excepción, claro está, de la música marcial que sirve apenas de soporte a otra cosa que certifica la máxima de que las artes cuando se mezclan con la política siempre salen perdiendo.

En la década de los años 70, un tipo de música procedente del Caribe y bautizada “salsa” por el venezolano Phidias Danilo Escalona, comienza a llenar las primeras páginas de los tabloides de Nueva York. Rápidamente se convierte en un emblema para la población latinoamericana que sobrevive en la Gran Manzana, pues además de ser un sonido único y contagioso, es la expresión auténtica de una comunidad que reclama su espacio.

Héctor Lavoe, un cantante que tranquilamente puede incluirse con letras de neón en la lista de los llamados Poetas Malditos de la humanidad, es el estandarte real del movimiento. Una vida signada de éxitos artísticos por un lado y la desdicha en la vida familiar por el otro, hace aparecer las turbulentas existencias de Jimi Hendrix y Janis Joplin como dos historietas de cuentos de hadas.

Jennifer López y Mark Anthony se unen –esta vez artísticamente- para llevar a la pantalla grande una pieza que es el mejor homenaje que se le puede hacer al querido y admirado bardo puertorriqueño. Una película cruda y acertadamente dirigida por el cubano León Ichaso permite a la actriz y a el cantante interpretar una trayectoria subestimada que al igual a la de otros grandes, fue destrozada por el Talón de Aquiles del siglo XX: las drogas.

Algunas críticas negativas han acompañado el estreno de la película que le presagian -por contraste- un futuro promisorio. Así ocurre generalmente en el mundo del espectáculo. Obras importantes que son reseñadas, en un principio mezquinamente, por los cronistas del fracaso, se transforman al paso de los años en íconos de su tiempo. Héctor Lavoe y Freddy Mercury, dos ídolos de la cultura popular contemporánea, se montaron en el mismo tren hacia la eternidad.

lunes, 27 de septiembre de 2010

SIGUE VIVA

Henrique Lazo

No es pequeña la tarea que le toca a Barack Obama como presidente de los Estados Unidos en los próximos años.

De los temas urgentes de su agenda, resolver los dos frentes beligerantes con Irak y Afganistán y la implementación de un sistema de salud que provea atención medica a todos sus compatriotas, son prioritarios.

Aunque la guerra es un buen negocio sólo para unos pocos y la desgracia para el resto que la padece, los conflictos no parecen tener solución a corto plazo. En cuanto a la implementación del sistema de salud, una condimentada oposición se le resiste.

La publicación del libro “La Vida Inmortal de Henrietta Lacks”, podría justificar sobradamente la adopción de un sistema de salud para el resto de los ciudadanos norteamericanos y complementa una demanda colectiva que debería estar incluida en las tablas de los derechos humanos:

“Toda nación debe garantizar a cada uno de sus ciudadanos, una atención medica adecuada”.

“La Vida Inmortal de Henrietta Lacks” es la biografía de una heroína anónima y sus descendientes. Henrietta Lacks fue una agricultora pobre que trabajó la misma tierra que sus antepasados esclavos al sur de Virginia y contrajo cáncer cuando tenía 30 años.

Poco antes de morir, en 1951, le fue tomada una muestra de sus células. Nadie sabe como, pero las células nunca murieron. No solo se reproducen y ejercen todas sus funciones, sino que además, ni siquiera envejecen. Los científicos las denominan células HeLa.

Las células HeLa fueron vitales para desarrollar la vacuna contra el polio y para elaborar medicinas decisivas en la lucha contra el cancer.

Los descendientes de Henrietta no supieron de su "inmortalidad" hasta más de veinte años después de su muerte y aunque las células se han convertido en una industria multimillonaria que vende materiales biológicos humanos, su familia nunca disfrutó de ninguna ganancia.

Paradójicamente, los hijos de Henrietta y sus nietos siguen viviendo sin un seguro médico.


@henriquelazo

jueves, 16 de septiembre de 2010

La Razón De Mi Vida

Henrique Lazo

Conversar con Fito Páez y no preguntarle por Evita, es un atrevimiento mayor que preguntárselo. El personaje de Eva Duarte de Perón es un tema controversial para el pueblo argentino. La tentación es muy grande.

El cantautor habla de los problemas surgidos con su reciente película en Argentina pues se basa en un hecho real que se prefiere olvidar. La cena está servida. Igual situación vivieron los realizadores de “Evita” para filmar en Buenos Aires, teniendo que rodar en Hungría.

Para unos, Eva Perón es Santa Evita, la madre de los descamisados. Para otros, una cortesana moderna.

Eva Perón escribe su biografía “La Razón De Mi Vida” en 1952, poco antes de morir. De Los Toldos a Europa. Su existencia se convierte en una leyenda y sirve como tema para varios libros, unos en contra y otros a favor. Debates en programas de televisión, encuestas y artículos de prensa.

Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, -los creadores de "Jesus Christ Superstar"- convierten a “Evita” en un éxito indiscutible. Un disco, una opera rock y una película, ganan, prácticamente, todos los premios del espectáculo y diferentes compañías la representan por todo el mundo y en varios idiomas.

El musical se presenta en Londres, Los Ángeles y Nueva York. La Paramount Pictures adquiere los derechos cinematográficos y se ven envueltos en el proyecto los directores Oliver Stone y Ken Russell. Quince años transcurrieron desde su concepción hasta su estreno en diciembre de 1996.

Meryl Streep y Michelle Pfeiffer desean protagonizarla. Finalmente, Madonna obtiene el papel –por el que lucha como por ningún otro- y le da vida al personaje que le permite obtener la aclamación del publico, el elogio de la critica especializada y la nominación para un Oscar.

Así como el Guernica de Picasso puede transmitir el horror de la guerra civil española, “Evita”, la película de Alan Parker, es como un enorme mural mexicano –pero en celuloide- que describe las virtudes y los defectos del ser latinoamericano, una joya en su género.

“Evita” es la historia de una región y de una manera de ser. La cruda realidad del populismo empobrecedor y -el pretexto- la vida de una mujer argentina extraordinaria, Eva María Duarte de Perón: Evita.

martes, 14 de septiembre de 2010

Extraña profesión

Henrique lazo

A la hora de encontrar los referentes artísticos del siglo XX, se habla de pintores, escritores, músicos, escultores o arquitectos, y casi como una concesión, se desliza un cineasta entre ellos. Quizás sea, como dice Milos Forman, porque un director es un poquito de todo: un poquito de escritor, un poquito de actor, un poquito de pintor. Para Forman, un buen director es aquel que escoge para ejercer su oficio a personas que sean mas habilidosas que él: una profesión extraña.

La historia del cine comienza el 28 de diciembre de 1895, fecha en la que los hermanos Lumiere proyectaron públicamente la salida de obreros de una fábrica francesa en Lyon. En sus comienzos, nadie pensó que el invento se convertiría en el Séptimo Arte y en una industria capaz de generar millones de puestos de trabajo. Tomás Alva Edison, patentó el hallazgo francés en los Estados Unidos mientras los hermanos Lumière, en un año, creaban más de 500 películas.

El cine marca un hito en lo que a espectáculos populares se refiere. Influye en la vida de la sociedad y se convierte en un espectáculo de masas que trasciende la sala de proyección para ingresar en la esfera de lo personal. Es un medio de entretenimiento sostenido por una estructura industrial muy eficaz que –algunas veces- propone modelos artísticos para el deleite del público.

Milos Forman, extraordinario director de cine nacido en la Republica Checa, es un especialista en crear obras maestras. “Amadeus”, basada en la vida de Mozart, recibió 8 Oscars y “Alguien voló sobre el nido del cuco”, ganó 5. Pero su película “El Pueblo contra Larry Flint” le permitió establecer su criterio sobre la libertad de expresión.

“Si tu vives muchos años bajo un régimen nazi y 20 años soportando un sistema comunista totalitario, aprendes a valorar lo que significa la libertad y lo fácil que es perderla. La piedra angular de la democracia es la prensa libre. Creamos las instituciones, las escuelas y los gobiernos para que nos ayuden a vivir. Después de un cierto tiempo, en vez de servirnos, pretenden dominarnos y enseñarnos a vivir”.